Con el objetivo de potenciar el talento joven y fortalecer el desarrollo deal mundo agrícola, Nestlé, en alianza con Fundación Tres Hojas, impulsa su programa de agroemprendimiento. Esta iniciativa busca abrir oportunidades reales de aprendizaje y crecimiento, a través de cursos, capacitaciones y becas laborales dirigidas a estudiantes de liceos técnicos agrícolas.
Mediante su OTEC, el programa no solo entrega herramientas técnicas, sino que también conecta a los estudiantes con experiencias prácticas y el mundo laboral, permitiéndoles desarrollar habilidades clave y proyectar su futuro profesional con mayor claridad.
Historias como la de Rouses Nahuelhuen reflejan el impacto de este programa. Con solo 19 años, ya dio un paso clave en su camino: hoy estudia Agronomía en la Universidad Austral, motivada por una experiencia que comenzó cuando aún estaba en el liceo.
Originaria de Los Muermos, en la Región de Los Lagos, creció en un entorno rural junto a su familia, rodeada del campo, animales y cultivos. Esa cercanía, sumada a su interés por aprender y superarse, fue moldeando su vocación.
Rouses la primera en su familia en acceder a la educación universitaria y, desde su experiencia, destaca el valor de las oportunidades que le permitieron proyectar su camino profesional.
“Una oportunidad que marcó mi vida”
¿Cómo conociste el programa de agroemprendimiento?
Llegué a través de las becas laborales donde Nestlé participaba como colaborador. Gracias a esas becas pude acceder a cursos enfocados en emprendimiento y desarrollo en el ámbito agrícola.
¿Qué te motivó a participar?
En mi liceo ya teníamos ramos de emprendimiento, pero este programa me permitió seguir aprendiendo y, lo más importante, llevarlo a la práctica. Eso fue clave, porque no solo aprendíamos teoría, sino que también podíamos aplicar los conocimientos, lo que es una gran oportunidad para cualquier estudiante.
¿Qué destacarías de los cursos y capacitaciones?
La capacidad de los profesores y su forma de enseñar. Además, tuvimos la posibilidad de aprender en terreno, por ejemplo en el sector lechero, lo que nos permitió complementar teoría y práctica. También nos dieron herramientas concretas, incluso acceso a financiamiento y acompañamiento.
¿Cómo influyó esta experiencia en tu decisión de estudiar Agronomía?
Fue muy importante. Yo siempre supe que quería estudiar una ingeniería, pero no tenía claro si seguir en el área agrícola. Gracias a estos cursos y a poder compartir con profesionales, como agrónomos y veterinarios, pude tomar la decisión con más claridad.
¿Cómo fue el proceso de selección para participar?
En mi liceo hicieron una selección los profesores, considerando el rendimiento, pero principalmente el interés por el sector agrícola. Ese fue el factor más importante.
¿Qué sentiste cuando supiste que habías sido seleccionada?
Me sentí muy agradecida y contenta. Era una gran oportunidad, porque no todos podían acceder. Me permitió adelantar contenidos, sentirme más preparada y aprender de distintas miradas, no solo la del aula.
Más allá de lo técnico, ¿qué habilidades desarrollaste?
Aprendí mucho a comunicarme mejor, a expresarme mejor frente a otros, a organizar mis tiempos y a tener una visión más amplia. También desarrollé creatividad y capacidad de adaptación.
¿Cómo fue la experiencia de vincularte con el mundo laboral?
Fue muy motivador. Poder relacionarme con personas del sector y generar redes fue clave. Incluso, gracias a eso, pude participar en el 10° Encuentro por los Jóvenes de Nestlé, donde viajé fuera de Chile por primera vez.
¿Qué significó esa experiencia internacional para ti?
Fue increíble. Jamás pensé que a mis 19 años iba a viajar en avión. Pude conocer personas de distintos países, escuchar experiencias, participar en conversaciones con empresas y ampliar mucho mi mirada. Fue algo muy enriquecedor tanto personal como profesionalmente.
Hoy, mirando hacia atrás, ¿cómo resumirías lo que significó esta oportunidad en tu vida?
En una palabra: oportunidad. Porque cuando uno tiene la oportunidad, puede aprovecharla y lograr muchas cosas.
Una historia que inspira
Hoy, Rouses continúa su camino en la educación superior con la convicción de que el aprendizaje va más allá del aula. Desde su experiencia, destaca el valor de haber podido aplicar conocimientos en su propia vida, como la creación de un invernadero en su casa y la producción de alimentos junto a su familia.
Su historia refleja el impacto concreto de iniciativas que conectan educación, oportunidades y territorio, demostrando que, cuando se abren caminos desde etapas tempranas, es posible transformar proyectos personales en trayectorias de vida con propósito.
¿Cuál es tu gran sueño?
Terminar mi carrera y hacer una especialización fuera de Chile, quizás en un país como Suiza y, quién sabe, tal vez trabajar en Nestlé. Volver a Chile y poder poner en práctica todo lo aprendido.