En 1892 nace en el país McKay, que desde entonces y hasta hoy, se ha convertido en la marca de galletas con más historia y tradición en el país, que acompaña a generaciones de chilenos con su amplio y reconocido portafolio de productos.
La tradicional marca de galletas de Nestlé en Chile indudablemente es parte de la historia del país, siendo reconocida como un referente icónico de su categoría por su capacidad de ir respondiendo a los gustos y preferencias de los consumidores, generación tras generación, acompañado de una permanente evolución en sus procesos y estándares de producción.
La historia comenzó cuando la familia McKay llegó a Chile en 1868 desde Escocia, trayendo la tradición y máquinas para instalar una primera fábrica en Talca, dando vida a deliciosas galletas como Graham Cracker y Shortbread, Afternoon Tea, Scotch, Trocadero, María, Sevilla, Gengibre y la clásica galleta de Agua, siendo ésta última la que se ha mantenido en el tiempo hasta hoy.
“Más ricas no hay”
En 1988, con la adquisición de Centenario S.A., propietaria de Hucke-Mckay, Nestlé Chile entró al mercado de chocolates y galletas en el país, integrando estas marcas a su portafolio, con el consiguiente aporte a la innovación, creatividad y despegue de esta categoría.
Surgieron Museo, Criollitas, Alteza, Tritón y Kuky, así como otras marcas y variedades, las que se producen en la Fábrica de Nestlé en Maipú, cuya producción supera las 10 mil toneladas al año y su venta representa 30% de toda la categoría en Chile.
“Mckay es una marca que nos llena de orgullo, porque sabemos que ha formado parte de la historia de las familias chilenas desde el tiempo de nuestros bisabuelos. Todos hemos disfrutado una galleta Mckay y reconocemos de manera espontánea la frase´Más ricas no hay´ cuando la mencionamos, y creemos que es el resultado de habernos conectado con los gustos y preferencias de nuestros consumidores, a quienes hemos buscado sorprender y acompañar por 130 años”, destaca Consuelo Pérez, Gerente de Marketing de Nestlé Chile.