¿Sabías que el estrés afecta los niveles de azúcar en tu cuerpo?

LA HORMONA DEL ESTRÉS

Generalmente relacionamos los altos niveles de azúcar en la sangre a un problema alimenticio, a no tener una vida activa o a insuficiencia de insulina. Pero ¿sabías que el estrés también es un factor determinante?

Quizás ya te has sentido con una sensación constante de tensión emocional o física. Puede ser porque estás preocupado por alguna situación familiar o laboral, o quizás algún pensamiento que te hace sentir nervioso o frustrado.  Estos podrían ser síntomas de estrés y es importante abordarlos ya que pueden afectar tu salud.

LA HORMONA DEL ESTRÉS

Si te sientes estresado tu cuerpo empezará a producir una hormona que actúa como neurotransmisor en tu cerebro. Se trata del cortisol y ella es la que ayuda a tu cuerpo a enfrentar las situaciones que te ponen nervioso. Períodos cortos de estrés pueden ser buenos porque te mantienen alerta y te ayudan a cumplir con tus tareas y obligaciones.

Pero, ¡Cuidado! cuando hay episodios más prolongados puede ser muy malo para la salud. Una de las razones es que los niveles de cortisol aumentan demasiado y esto afecta directamente el grado de azúcar en la sangre, pudiendo incluso contribuir a la diabetes.

UNA BUENA NOTICIA: ¡PODEMOS CONTROLARLO!

Si eres de esas personas que siempre está pensando que todo saldrá mal o que no vas a alcanzar a cumplir con las tareas encomendadas en tu trabajo. Si llenas tu cabeza de pensamientos negativos y vives preocupado por todo, es muy probable que mantengas niveles altos de cortisol en tu cuerpo. Si bien no puedes controlar esto de manera directa, hay algo en lo que sí puedes influir.

La buena noticia es que puedes manejarlo haciendo un cambio en tu manera de pensar.  Por eso, la invitación es a tener más sentido del humor, tomarse las cosas con calma, tener momentos de pausa durante el día laboral y cuidar tus horas de sueño. Estos son factores que puedes manejar y que pueden ser de gran ayuda.

Otro aspecto importante es contar con una buena red de apoyo. Cultivar la relación con tu familia y tus amigos ayudará a bajar tus niveles de estrés. También es recomendable reducir la ingesta de alcohol y tabaco.

Y por supuesto, acompañar todo esto con una alimentación balanceada, tiempos de meditación y una rutina de ejercicios serán grandes herramientas para mantener una buena salud física, mental y emocional.