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​​Persuadir a los niños para comer cosas correctas (o comer en general) puede ser un desafío para los padres. Investigaciones demostraron que nuestros patrones de alimentación se establecen a la edad de dos años, así que cuanto más pronto ayude sus hijos a escoger de forma saludable, mejor.

Los niños entre 1-13 años obtienen un cuarto de sus calorías diarias de snacks - eso es el equivalente a un almuerzo o cena. Eso significa que influenciar en sus opciones de snacks es crucial.

Aquí hay estrategias de cuatro bocadillos diseñados para hacer el snack divertido a la par de nutritivo.

Comienza demostrando que realmente se interesa

El momento que comienza el destete con tu hijo y pasa a comer comida sólida es un gran hito - y puede moldear el futuro hábito de sus snacks al introducir opciones saludables desde el día uno.

 

Formar hábitos de snacks infantiles con opciones nutritivas desde los seis a los doce meses es particularmente importante.

Cereales infantiles fortificados con hierro son primeras comidas ideales, seguidas por purés de una fruta o de vegetales.

Una vez que lo hayas introducido individualmente, puedes ser creativo combinando sabores y hacerlo para que coma con las manos y así mantener el interés de su hijo.

Cuando sea su primer cumpleaños, cerca del 95% de los niños tienen al menos un bocadillo al día, así que cuando estés listo para ofrecerle snacks, asegúrate que sean saludables.

Pequeños cambios hacen una gran diferencia

Dicen que Roma no fue construida en un día, así que no pierdas la esperanza si no logras el progreso que piensas que debería tener. Incluso si es poco, cualquier cambio positivo cuenta.

 

De hecho, quizás el mejor consejo para los padres que intentan mejorar los hábitos alimentarios de sus hijos es empezar de a poco. Para los niños más pequeños y otros que no lo son tanto, puedes animarlos a pequeños cambios en el tiempo con opciones saludables.

Por ejemplo, cambiar las papas fritas o papas y salsa por una pampita integral y hummus, u ofrecerle una alternativa dulce al cambiar las galletas o pasteles por fruta fresca y yogurt.

Tenga frutas y vegetales listos

Todas nuestras buenas intenciones pueden deshacerse con una despensa vacía. Que se agote la comida fresca es inevitable, por ende, asegúrate de tener alternativas de larga duración al estilo de las ardillas, solo en caso que emergencia.

 

Todos los tipos de frutos y vegetales cuentan para lograr la meta de los cinco diarios - frescos, congelados o secos.

Mantén tu congelador con varias frutas congeladas listas para hacer batidos, si tienes que salir, ten porciones de frutos secos y nueces listos para llevar.

Puedes también almacenar vegetales frescos al estilo de snacks como varas de zanahorias, varas de apio y rodajas de pepino, y mantener frutas enteras portátiles que tus hijos disfruten como plátanos, manzanas, naranjas o uvas.

Sea creativo con los bocadillos buenos-para-usted

Le dijiste, seguramente, que no jugara con su comida, pero eso no significa que la hora del snack deba ser aburrida.

Desde vegetales hasta sándwiches, toma el molde de galletas y haz bocadillos regulares visualmente más apetecibles.

Mezcla formas y colores cuanto más puedas para mantener las cosas estimulantes.

Experimenta emparejando fruta y vegetales con aderezos como hummus, palta o yogurt.

 

Los batidos son una gran forma de transformar la comida saludable en un snack; los mismos nutrientes, diferente experiencia.

Si quieres hacer realmente atractivos los snacks, crea una barra de bocadillos tipo "hazlo tú mismo" con una serie de ingredientes y rellenos para sándwiches, pizzas hechas con pampita o yogurt de frutas.

Lee más sobre Nestlé por Niños más Saludables, nuestra iniciativa insignia para ayudar a futuras generaciones a consumir mejores alimentos y bebidas, y a movernos más. El programa apunta a ayudar a 50 millones de niños a llevarlos a una vida más sana para el 2030.

Estos consejos fueron publicados primero en la página Medium.com de Nestlé USA.​