Back to all stories
3 minutes read
La mandioca se ha convertido en una especie de superhéroe del mundo vegetal. Como uno de los cultivos más resistentes a la sequía en el mundo, es el alimento básico de 500 mil millones de personas.

Hoy, la mandioca tiene una nueva misión: empoderar a las mujeres y erradicar el trabajo infantil en las comunidades productoras de cacao del oeste de África.

Eso es mucho a esperar de un arbusto.

Vuelta a clases

Para comprender por qué la mandioca posee tal poder, primero debes entender la importancia que tiene la escuela para eliminar el trabajo infantil. Aquellos niños que pasan sus días dentro de un salón de clases, tienen muchas menos probabilidades de tener que realizar un trabajo difícil y riesgoso en las plantaciones de cacao de sus familias.

Idealmente, la educación está disponible para todos. Cuando se trata de trabajo infantil, la Unicef dice que “la educación primaria universal es el único instrumento efectivo para enfrentar este desafío”.

Uno de los objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas es que para el año 2030, todos los niños y niñas hayan completado la educación primaria y secundaria gratuita. En aquellos lugares donde dicha ambición aún no se ha logrado, la clave es ampliar el acceso a la educación como sea posible.

En Costa de Marfil, por ejemplo, Nestlé, el principal comprador de cacao, trabaja con el gobierno y con los proveedores para ampliar el acceso a la educación. En asociación con la World Cocoa Foundation, la compañía ha construido y reacondicionado más de 40 escuelas en el país.

Sin embargo, aún hay muchos niños que no reciben educación.

El poder para cambiar

En Costa de Marfil, la producción de cacao es una labor que tradicionalmente pertenece al mundo de los hombres y, generalmente, la contribución que las mujeres realizan a dicha tarea no es reconocida. Sólo los hombres son registrados como miembros de las cooperativas de productores y son los únicos que reciben el pago por el cultivo. La parte que le corresponde a la mujer depende de su relación con él.

Estudios han demostrado que cuando una mujer tiene mayor control sobre la economía familiar, los patrones de gastos cambian beneficiando a los niños. Así, más se destina a alimentos y educación, y menos a cigarrillos y alcohol.

De hecho, el Banco Mundial calcula que para mejorar la salud y la nutrición de los niños, en el caso de las mujeres se necesitaría un incremento en sus ingresos de 10 francos suizos, mientras que en los hombres el aumento requeriría de 110 francos suizos.

En consecuencia, si puedes ayudar a que una mujer genere más ingresos provenientes de sus actividades, existen mayores posibilidades de que el ingreso se invierta en la familia y en la educación de los niños.

Esa es la razón por la que Nestlé ha formado una alianza especial.

La compañía ha unido fuerzas con International Cocoa Iniciative (ICI) para ayudar a que las mujeres ganen lo suficiente para pagar la educación de dos niños. La ICI es una asociación entre gremios, organizaciones locales y la industria chocolatera cuyo propósito es mejorar la vida de los niños y ayudar a eliminar el trabajo infantil en las comunidades productoras de cacao.

Generando ingresos

Lo que nos lleva de regreso a la humilde mandioca. En el oeste de África es un cultivo que es tradicionalmente producido por mujeres. Ayudar a que ellas desarrollen un pequeño negocio como productoras de mandioca encaja con las prácticas culturales de la región.

Además de cultivar la mandioca para consumo familiar, parte de la cosecha puede ser vendida, brindándoles un ingreso directo. Esto permite reforzar su sustento económico tanto dentro de su familia como en sus comunidades

Pero no es fácil. Existen complejidades en relación al control que ganarían las mujeres sobre la tierra que necesitan para cultivar. Muchas veces las comunidades necesitan ayuda para comprender todo lo que ellas ya están haciendo en la producción de granos de cacao. Sólo entonces es más probable que den su aprobación para aumentar la producción de mandioca. Poner en marcha agunos proyectos puede llevar varios meses y requiere de mucho diálogo.

Sin embargo, según Nick Weatherill, Director Ejecutivo de ICI, el esfuerzo vale muchísimo la pena. “En aquellos lugares donde tenemos proyectos en marcha, los resultados iniciales han sido alentadores. Las mujeres a las que hemos brindado ayuda están ganando más dinero del que necesitan para enviar a dos de sus hijos a la escuela.”

Reequilbrando el poder

Ayudar a que las mujeres generen sus propios, ingresos no cambia sus vidas por completo ni tampoco la de sus comunidades. Pero las normas culturales que en el pasado han restringido el rol que ellas cumplen en la industria del cacao pueden ser desafiadas.

Nestlé promueve el cambio directamente en donde puede hacerlo.

“Pequeños cambios como éstos pueden hacer una gran diferencia en nuestros esfuerzos por abordar el trabajo infantil”, dice Sandra Martínez, Directora Global del Negocio de Chocolate y Confites de Nestlé.. “Empoderar a las mujeres en sus familias, en sus comunidades, es vital.”

En 2014, solo una de las plantaciones de cacao desarrolladas bajo el programa Nestlé Cocoa Plan fue liderado por una mujer. Un año después, ocho de ellas son dirigidas por mujeres y unas cuantas más seguirán.

Paso a paso, estos cambios expanden el poder económico dentro de cada comunidad, lo que finalmente permitirá que más y más niños asistan a la escuela.

La mandioca parece un héroe impensado en la lucha contra el trabajo infantil. Pero con el empoderamiento de las mujeres, se empodera a los niños y a las comunidades. Eso beneficia a todos.