Y es que para Nestlé, la creación de valor compartido es su forma de abordar la Responsabilidad Social Empresarial, como parte inherente de los principios corporativos de la compañía y de su estrategia comercial. Este rol implica ir más allá del beneficio para el consumidor. Supone aportar valor a los empleados, agricultores y proveedores y a todos los sectores de la sociedad con quienes se vincula, además de actuar responsablemente con el medio ambiente. El compromiso de Nestlé es gestionar el impacto de sus actividades en todas las fases de su proceso de producción. Esto se traduce, principalmente, en entregar una mejor nutrición a las personas y aportar significativamente al desarrollo económico y social, como parte esencial de su negocio. |